La reumatología se encarga de estudiar los problemas que afectan los músculos y el sistema esquelético, tiene varias particularidades que la hacen compleja, ya que existe una gran superposición de síntomas y signos entre las distintas enfermedades.2

Por lo que estas enfermedades pueden ubicarse dentro de un espectro, en cuyos extremos se encuentran las enfermedades autoinflamatorias y las enfermedades autoinmunes.3

Las enfermedades autoinmunes ocurren cuando el sistema inmunológico pierde la capacidad de reconocer correctamente lo que pertenece al propio organismo y puede reaccionar contra él. Esto activa ciertas células del sistema inmune y puede provocar la producción de autoanticuerpos y una respuesta inmunológica anormal.3

En cambio, las enfermedades autoinflamatorias no parecen estar dirigidas contra un elemento específico del propio organismo, sino que se caracterizan por episodios de inflamación generalizada que aparecen sin una causa evidente, sin la producción de anticuerpos específicos.3

Sin embargo, en las enfermedades reumáticas inflamatorias pueden presentarse características tanto de autoinmunidad como de autoinflamación. Por ello, algunas enfermedades pueden considerarse de patrón mixto, al compartir elementos de ambos procesos.3

Artritis Reumatoide (AR)

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad crónica inmunomediada, progresiva e inflamatoria cuya principal característica es la inflamación de las articulaciones. La AR causa inflamación, dolor articular, rigidez e hinchazón, pudiendo a veces ocasionar daño permanente en las articulaciones.4

Espondiloartritis (SpA)

Las espondiloartritis constituyen un grupo heterogéneo de enfermedades inflamatorias crónicas que comparten características clínicas, genéticas y fisiopatológicas comunes.5  Estas incluyen la afección del esqueleto axial (articulaciones sacroilíacas ...
 

En los últimos 25 años, la reumatología ha avanzado de manera extraordinaria, especialmente gracias al desarrollo de tratamientos cada vez más precisos. Hoy es posible utilizar terapias dirigidas a mecanismos específicos del sistema inmunológico, lo que ha permitido mejorar el control de las enfermedades reumáticas y, al mismo tiempo, reducir los efectos no deseados asociados con tratamientos menos específicos.6

 
  1. Aveiro-Róbalo TR, Hernandez-Negrin H. Revistas de reumatología en el contexto iberoamericano. Rev Cubana Reumatol. 2018;20(2):e23.
  2.  Wainstein G E. Laboratorio en reumatología. Rev Med Clin Condes. 2012;23(4):371-6.
  3. Ruscitti P, et al. Tailoring the treatment of inflammatory rheumatic diseases by a better stratification and characterization of the clinical patient heterogeneity. Findings from a systematic literature review and experts' consensus. Autoimmun Rev. 2024;23(7-8):103581.
  4. Smolen JS, et al. Rheumatoid arthritis. Nat Rev Dis Primers. 2018;4:18001.
  5. Bakland G, et al. Assessment of SpondyloArthritis International Society criteria for axial spondyloarthritis in chronic back pain patients with a high prevalence of HLA-B27. Arthritis Care Res (Hoboken). 2013 Mar;65(3):448-53.
  6. Omar M, et al. Rheumatology 2050: How our specialty is changing. Future Healthc J. 2025 Dec 15;12(4):100485.

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